America’s fuck-up, Steven Avery, está ready para otro juicio - Komienza | Vive tu vida al máximo
Sobre lo lejos que puede llegar la gente cuando de verdad quieren joder a alguien.

¿Se acuerdan de Steven Avery? Es el pana de Making a Murderer, una serie documental brutal que Netflix decidió sacar al mercado del streaming en el 2015. Muchos de ustedes capaz estén familiarizados con el caso. Para los que no, coronaron con nosotros.

Steven Avery, o como a mí me gusta llamarlo: America’s fuck-up, fue la víctima sintonizada por binge watchers sobre el ocasional patetismo del sistema judicial norteamericano. Resulta que en 1985 fue acusado de violar a una mujer de su pueblo en Wisconsin. Sin embargo, 18 años después de haber sido declarado culpable, las evidencias demostraron que en realidad él no fue el monstruo que todos creyeron, sino otro. Sí, 18 años pasó en prisión antes de que los funcionarios dijeran “Oops, we did it again”. Pero sabían que la pagarían caro.

La demanda que recibió el gobierno por parte de la defensa de Avery fue de 36 millones de dólares. Casi nada, ¿verdad? Es mucho dinero, cantidad que fácilmente mancha el nombre de muchos poderosos de la zona.

Por supuesto que no se iban a dejar joder, y sus amigos se lo advirtieron.

Dos años después de haberlo liberado, se le acusa de algo más que un modesto delito sexual. Esta vez iban a ir detrás de él con todo, pero bajo el seudónimo de “homicidio”. El nombre de la víctima era Teresa Halbach, y mediante un veredicto cuestionable (se cree que los jurados fueron amenazados) fue declarado culpable. Además, si ya lo hicieron una vez, ¿qué les hace pensar que no lo harían de nuevo? 36 millones de dólares son suficiente motivación.

Ahora que estás en la misma página que nosotros, te diremos la noticia. La semana pasada, la abogada de Avery, Kathleen Zellner, entregó una moción de mil páginas solicitando un nuevo juicio. ¿Los argumentos? Evidencia que no se había considerado que acusan al ex novio maltratador, Ryan Hillegas, quien al parecer no tiene coartada para la fecha del asesinato (31 de octubre de 2005) y tampoco tiene registros de nada en su celular en las horas en las que fue asesinada. Demasiado sospechoso como para pasar desapercibido.

La abogada también demuestra tener los ovarios in the right place. Acusa a funcionarios de la ley de manipular evidencia de modo que Avery fuera la única opción para señalar.

Como sea que haya sido, nadie sabe con certeza si Avery era el asesino o no. Los que creen que fue él, se alegraron de saber que el mundo estuvo a salvo de él por casi 20 años. Pero los que piensan que fue inocente en los dos casos, consideran que el único asesino es “la justicia” malversada del sistema.

El crimen fue en el 2005 y hasta el sol de hoy no se ha probado su inocencia. Tragic, we know. Es por esto que estamos desesperados por descubrir la verdad de los sucesos que convirtieron a un inocente en asesino, o hacerlo parecer uno.

La moción fue entregada la semana pasada y sólo queda estar atento a los hechos de los próximos meses. Nos seguiremos interrogando si Steven Avery alguna vez será libre.

Por suerte para Netflix, a esta historia todavía le falta para terminar.