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Hablemos de gente sin sentido común, o lo que es igual, vamos a conocer la triste historia de Dani Mathers, la modelo que ha sido condenada por hacer fat shaming en Snapchat

Dani Mathers es una modelo de Playboy y “actriz” de 30 años que hasta el año pasado probablemente sólo era conocida por quien sea que todavía compra contenido de Playboy.

En lo que asumo fue un intento para ganar el título de “La perra más maldita de Snapchat”, Mathers se tomó un selfie conteniendo la risa, y al lado puso la foto de una abuelita desnudándose en el gym con el captionIf I can’t unsee this then you can either”. Porque aparentemente, Dani Mathers es totalmente ese personaje de cheerleader atorrante y pretenciosa que tienen todas las películas de adolescentes gringos.

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Casi inmediatamente, empezó a recibir mensajes acusándola -correctamente- de estar haciendo body shaming, además de estar invadiendo la privacidad de otra mujer. Eventualmente, Dani borró la foto, pero de todas maneras perdió varias ofertas de trabajo y le fue prohibida la entrada al gym donde ocurrió todo. La ciudad de Los Angeles decidió demandarla por invasión a la privacidad. La víctima de 71 años decidió mantenerse anónima durante todo el proceso, y sólo busco restitución por $50 para reemplazar el morral que sale en la foto y por el cual podría ser identificada.

Lo primero que hizo para defenderse fue decir que su víctima está demasiado lejos en la foto como para ser justificada, lo cual suena bastante como el argumento de cualquier patán standard, y no funcionó en la corte. Fue condenada y le dieron la opción de pasar 45 días en una cárcel o 30 días limpiando graffiti, y con cualquiera de las dos estará forzada a pasar los próximos 3 años bajo supervisión. No podrá tomar ni publicar fotos de otras personas sin consentimiento.

Pero no todo ha terminado, porque Mathers decidió abrir la boca de nuevo. Ahora está haciendo un apology tour, diciendo que en realidad su intención no era publicar la foto, sino que sólo se la iba a mandar a un amigo; cosa que no excusa que haya tomado una foto de otra persona desnuda, en primer lugar. Además, ha dicho varias veces que ha intentado ponerse en contacto con la víctima para disculparse, lo que aparentemente es falso. Su disculpa en una entrevista reciente, después de la condena, fue bastante parecida a un sorry not sorry:

“Siento que esto le haya pasado a esta mujer. Pero no siento lo que me ha pasado a mi. No hubiese tenido este deseo de crear positividad y cambiar la mente de las personas acerca de cómo actúan sin pensar. Mi vida está de cabeza. Pero es una bendición disfrazada”.

¿Para qué disculparte cuando puedes usar lenguaje ambiguo? En caso de que quede alguna duda, decir “Siento que esto le haya pasado a esta mujer” no es para nada “Siento haberle hecho daño a esta mujer”. La primera oración sólo la distancia como perpetradora, pero la segunda implicaría un poco de consciencia y empatía departe de alguien claramente narcisista.