¿Te sientes identificado con él? “Diez mil por ciento”.

 La situación que estamos viviendo en Venezuela es algo que no ha pasado en ninguna otra parte del mundo, y en ninguna otra situación. Cuando pensaba que mi país era otro universo, nunca pensé que me sentiría tan desesperanzada de verlo realmente así. No es fácil sobrellevar un evento sin antecedentes, sólo nos queda llevar la cordura como escudo personal. El trabajo, los estudios y la vida social entran a segundo plano después de la sed por la libertad.

Algunos salen a protestar, otros prestan su apoyo, varios escriben e informan. Sin embargo, también está el grupo que decide mostrarte lo que de verdad está pasando, a diferencia de los medios de comunicación del país. Ellos se dedican a registrar los momentos históricos que nos cuesta creer que estamos viviendo, y congelarlo cuadro por cuadro para convertirnos a todos en testigos activos del hoy.

Así que al darle like a una foto, ¿qué exactamente estás diciendo que te gusta: los elementos, la edición o la historia? No importa realmente porque no tienes que entender algo para que te guste. Pero como en Komienza no nos podemos quedar quietos, necesitamos que al menos conozcas la historia detrás de las fotografías para que sepas a qué les estás dando like. Porque los fotógrafos tienen una voz que vale la pena escuchar y su cámara es el micrófono.

Now let’s get down to business.

Nuestro invitado de hoy será: Andrés Avellaneda, también conocido como @andresavellanedaz

Andrés_avellaneda

Tiene 20 años, estudia Economía y Administración en la Universidad Metropolitana. Se graduó del colegio artístico Emil Friedman y estudió un año de Ingeniería de Producción, pero “la Física era muy cabilla”. Nunca hizo ningún curso de fotografía, sin embargo toda su vida tuvo una cámara en su casa que usaba de vez en cuando. Fue en diciembre del año pasado que adquirió una cámara propia y comenzó a tomar sus propias fotos, y a acumular todas sus verdades en un portafolio. Sabía entonces que estaba haciendo un buen trabajo, y cuando toda la situación actual explotó, él supo qué era lo que tenía que hacer. Y lo hizo. Ahora trabaja como prensa libre, no busca fama ni ganancias, y no pretende competir con nadie.

¿Qué?: Un guarimbero frente a la moto de un GNB en llamas.

¿Cuándo?: En la Marcha de los Libertadores el viernes 26 de mayo del 2017, a eso de las 4:30 de la tarde.

¿Dónde?: En la Urbanización Bello Monte.

¿Con qué?: Con una cámara Canon 80D y un lente 17-40mm.

No se preocupen, ya conocerán el cómo y el porqué.

Eso fue lo que pasó cuando…

“Cuando un guardia se había caído de la moto, los demás guardias pudieron rescatarlo, pero la moto se quedó y la incendiaron. La llama era enorme, como de 3 metros de ancho y 5 metros de alto. Yo estaba súper cerca. El ambiente estaba absurdamente tenso porque la gente ya no tenía nada que perder. Lo que nosotros queremos no es una vida mejor, sino una vida normal. El que hayan hecho eso refleja lo que ellos nos hacen a nosotros. El riesgo que asumimos los que estamos al frente de las marchas es demasiado alto, pero yo cumplo con subirlo y comunicar lo más que pueda”.

Sientes como una euforia…

“Cuando tú ves a todos los guarimberos ahí que conquistaron una moto y la quemaron, sientes como una euforia. Y cuando puedo captar un momento así, que están todos reunidos, con la moto quemándose, con la gente diciendo que vamos a salir de esto, yo lo siento en cada parte de mi cuerpo y en lo más adentro de mi alma. Pero si quieres una respuesta corta, lo que que siento son las ganas de que esto caiga ya, mucho antes de lo que pensamos”.

“Claro, además (de) todos los sentimientos encontrados: rabia, odio, felicidad, emoción y más que todo ilusión. Tú ves a esos chamos y te das cuenta que están llenos de eso, de calle y que la llama que tienen adentro está más viva que nunca”.

Enfrenté varias dificultades…

“Varias. Sí, porque tenía un chaleco que es de plomo y pesa, por lo menos, 8 kilos. Además, cargaba el morral donde tengo los lentes, mi otra cámara y el termo de agua. Encima tenía la máscara que hace que respires seco, más el casco. Entonces el peso y la máscara que no me permitió respirar bien, pegaron aún más porque también soy asmático, y no tengo mi bombita porque no se consigue. Creía que me iba a dar algo porque había gas en el aire, el filtro de mi máscara no servía bien, y más la corredera, te podrás imaginar. Llegué con lo ojos volteados”.

Para mí esta foto representa…

“Significa que no estamos jugando carritos. No sé cuánto tardará esto, pero ya no hay razones para ser indiferente, y en este punto no hay vuelta atrás. Éste es un movimiento que ya no se puede apagar”.

Aquí lo que mejor se puede ver es...

“Cómo el guarimbero mira sobrado la moto, ve el fuego con soberbia porque siente que ha dominado la situación. De ahí no lo van a sacar y nadie va a poder con nosotros”.

¿Te sientes identificado con él?

“Cien mil por ciento”.

“Ya no hay razones para ser indiferente. Hay demasiadas formas de protestar, y documentar es lo que yo hago. Una colega de The New York Times dijo que uno hace mucho más documentando que lanzando piedras o bombas, porque somos la constancia de que todo eso pasó”.

“Los discursos políticos son eso y es lo que nos han demostrado, así que los venezolanos tenemos que empezar a creer en nosotros mismos y no en una ideología política. Ya el mensaje está claro y la gente lo sabe”.

...

Creo que nuestro invitado lo dijo todo, no es momento de hacerse la vista gorda con esta situación tan delicada. Necesitamos el apoyo de cada uno de nosotros, sin excusas, sin break y sin hacerse los locos; porque eso es un lujo que los venezolanos no nos podemos dar.

Sin más nada que decir, gracias por tu increíble aporte, Andrés.