Y no fue precisamente una pachanga.

Al sur de Manila, Filipinas, murieron al menos 36 personas luego de un ataque muy extraño en un complejo hotelero, Resorts World Manila. Durante las siete horas de incertidumbre luego del ataque, ISIS manifestó que estaba relacionado con ellos. Pero el Gobierno Filipino descartó esto como un ataque terrorista.

1496340395_819228_1496387171_noticia_fotograma

Todo empezó en la media noche cuando un hombre caucásico, alto y con bigote entró en el casino del complejo hotelero y empezó a disparar al aire y a objetos inanimados. Luego regó gasolina en varias mesas de apuesta y les prendió fuego. En medio del caos que ocasionó, se dirigió al lugar donde guardan las fichas del casino y metió muchísimas de ellas en su morral, pero luego abandonó la mochila allí. Después de esto, desapareció.

Cuando las autoridades llegaron al lugar, había humo saliendo del segundo piso, que es donde estaba el casino, y del último. Inmediatamente atacaron los incendios y atendieron a las personas que habían resultado heridas debido a la estampida que se provocó por el pánico.

fotonoticia_20170602140615_640

A la mañana siguiente encontraron a muchas personas que habían muerto asfixiadas y al atacante, que se había dirigido a una habitación en el último piso y allí se había suicidado prendiéndose candela.

Se dice que el tipo se metió a la cama junto con sus armas y se cubrió con una cobija que había empapado en gasolina y luego se prendió fuego.

Debido a que el atacante nunca le disparó a las personas y luego se suicidó solo en una habitación, el Gobierno afirma que no fue un atentado terrorista.

ataque_manila_06

Se cree que el hombre era un extranjero que tenía algún trastorno psicológico. La teoría que manejan las autoridades filipinas es que se trataba de un ludópata enloquecido, ya que intentó robar las fichas, que por cierto no podría canjear por efectivo y que fuera del hotel carecían de valor alguno. Es decir, no tenía ningún sentido robarlas.

Murieron 22 clientes y 13 empleados, y de los 54 heridos que fueron hospitalizados, ya 18 han sido dados de alta luego de tratar las heridas leves que tenían.

Por si fuera poco, Trump se apresuró a clasificar el hecho como un atentado terrorista.