Las 5 etapas de estrés que enfrenta cualquier universitario en crisis - Komienza | Vive tu vida al máximo
El ciclo sin fin del pobre no graduado que se repite durante 5 interminables años.

 Ser universitario es duro. Parece más bien una novela épica en la que el héroe (el estudiante broke con una vida social en la cuerda floja) lucha contra el enemigo inminente que es raspar una materia o, en el peor de los casos, el semestre.

Suena trágico porque de hecho lo es. Sin embargo, toda esta tragedia está compuesta por episodios o etapas. Y si las sobrevives, ya eres todo un universitario en todo el esplendor de la palabra.

Estas etapas fácilmente pueden aparecer durante trabajos pesados, investigaciones prolongadas y pruebas finales. Todos pasamos por ellas tarde o temprano. No sirve de nada huirles, pues de lo contrario el título de universitario te quedaría grande.

Nosotros nos enfrentamos a una batalla que aunque no siempre perdamos puntos, en el camino solemos perder la cordura. Y si estás en la misma lucha que nosotros, sabrás identificar cada situación.

“See you later, alligator

El típico “lo puedo hacer más tarde”. Esta es la primera etapa, la que inicia todo. Aquí es donde ignoramos la responsabilidad de cualquier asignación, y más bien disfrutamos mientras lo hacemos. Nos preocupamos en lugar de ocuparnos, y ese sólo es primer escalón hacia la perdición.

“Ya me senté, now what”

Aquí es cuando estás consciente del peo en el que te metiste en cuanto te inscribiste en tu casa de estudio. Apenas estás leyendo lo que tienes que hacer y comienzas a entrar un poquito en pánico. No sabes ni por dónde empezar, si hay que hacer introducciones, entrevistas o estadísticas.

Simplemente extrañas cuando estabas viendo Netflix, ignorante de cualquier tipo de responsabilidad.

“Oh fuck, espero que nadie lo haya hecho tampoco”

“No, man, ni cerca”. Ese “no” es el deleite de cualquier estudiante en la línea de fuego. Lo que demuestra no que vas bien, sino que todos los demás van igual de mal que tú. Cuestión que inevitablemente te hace sentir más seguro que antes y te inspira un poquito más a trabajar en lugar de sólo entrar en un inútil y poco productivo pánico.

Pero es sólo una curva de esperanza. No esperes que todo se salve en este punto. Pues muy pocos lo logran.

“¿De pana necesito ese título? ¿De pana?”

Es un estado mental en el que comienzas a despreciar a todo el mundo exterior. A tu compañero en el trabajo por no hacer nada o por hacer muy poco, al profesor de quien dudas que tenga una vida social, y hasta a tus panas a quien se les ocurre salir cuando estás al borde de la locura gracias a las implicaciones universitarias.

Un episodio que se distingue por el odio y la rabia, y le gusta mucho buscar culpables a su crisis en lugar de verse a sí mismo.

“What if...”

Dejas de culpabilizar a cualquier factor externo y comienzas a plantar posibilidades hipotéticas. “Y si hubiese comenzado a leer las guías hace dos semanas”, “Y si no hubiese faltado tanto a clases”, “Y si hubiese anotado bien las cosas en lugar de pedir los apuntes”.

Esta etapa no tiene ninguna utilidad, pero en este punto ya el pánico ha tomado control de la situación. La perdición es inminente y el estrés está en su máximo exponente. Así que realmente todo comienza a perder propósito para ti.

“Que sea lo que Dios quiera”

Ya no hay por donde agarrar. Están tan estresado que te diste cuenta que ya lo hecho hecho está. No tiene sentido que te tortures por eso. Has aceptado tu destino y has considerando las posibles consecuencias de tus actos.

Además te tomas la molestia de revisar las fechas de recuperación, en pensar el discurso de perdón que le dirás a tu mamá y el sermón de motivación o mirada de desdén que les dará el profesor cuando entregue las notas.

El resultado que viene luego de estas cinco etapas está atada a distintas variables. Depende del desempeño del universitario o de la misericordia del profesor determinar si el estudiante podrá sobrevivir o no.

Sin embargo, te mentiría si te dijera que existe una fórmula 100% efectiva para no pasar por acá. Sólo debes saber que una vez que comience el ciclo no hay para donde agarrar.

Sólo concéntrate en sufrirlas con gracia y, sobre todo, sobrevivirlas.

Good luck!