El “nosotros te llamamos” es posible. Trust us.

Las entrevistas de trabajo son motivos de muchas cosas. Entre ellas, falta de sueño, ansiedad y hasta inseguridad social. Te sientas frente al que podría ser tu potencial jefe en un lugar que podría ser tu oficina, donde afuera están los que podrían ser en un futuro tus compañeros de trabajo. Las posibilidades son infinitas.

Sin embargo, en el segundo después del encuentro te harás inevitablemente las sucesivas preguntas de what if, justo cuando estés sentado junto a tu teléfono celular esperando el tan prometido correo, la respuesta a tus plegarias y al “nosotros te llamamos” (pero quién llama hoy en día, really). Sounds familiar?

“No te preocupes. Si el trabajo es para ti, lo conseguirás”. Eso es lo que nos dicen nuestras mamás, pero hoy en día la competencia es tan dura que confiar a la suerte no es de gente seria. Recibir una buen respuesta o incluso recibir una respuesta at all no es muy frecuente, así que tienes que poner un poquito de tu parte.

Si de verdad tienes lo que se requiere, sólo te separan algunas tácticas de conseguir tu dream job. Y si eres inteligente, las tomarás en cuenta la próxima vez que te enfrentes a esta kinda awkward situación.

Be you!

Aunque probablemente pienses que ser tú mismo es contraproducente a tus intenciones de conseguir un trabajo, don’t. Por muy nervioso que estés, no intentes ser un robot corporativo. Las empresas lo huelen a distancia y te descartan de inmediato si dices cosas como “mi mayor defecto es que soy muy perfeccionista”. Plz.

La entrevista es sólo una conversación, así que keep it real. Sé siempre positivo y di lo que te gusta, en qué eres bueno y qué te gustaría aprender ahí. Traducción: nunca emplees palabras negativas. Never in life. Es lo peor que puedes hacer. Frases como “no sé, no estoy seguro, más o menos, probablemente” son inútiles. Sé honesto, pero positivo.

Estudia el entorno

Conocer previamente la cultura laboral a la que te estás lanzando. Definitivamente será un plus al momento de la entrevista. Sabrás que tipo de personas contratan, qué es lo que buscan para su negocio y cómo les gusta trabajar.

En esta ocasión, aprovecha para preguntarte a ti mismo si de verdad te sientes atraído hacia esa cultura.

Por ejemplo, yo soy medio arisca hacia las personas que se levantan todos los días a las 6 am, son mega productivos, buscan desesperadamente la paz, ser ciudadanos globales y toman acción por el mundo ya (cosas que si no haces siempre, eres una paria de la sociedad). Simplemente me dan miedo. Así que cuando veo algún asomo de esa actitud, me alejo lentamente. Sorry not sorry.

No te avergüences de tus logros. Show them with pride!

Según un estudio publicado por el New York Times, sólo el 35% de los entrevistados hablan de sus logros. Puede ser por distintas razones, por pena, por miedo a ser muy “echón” o por dejar una impresión de creído.

Con tal de que no te regodees mucho de eso (también es cuestión de actitud), no te dejes opacar por tus nervios. Si eres bueno en algo, say it, bro. “Le ahorré tanto dinero a mi empresa en tal proyecto”, “fui la única en asistir a todas las pautas”, te harán ganar bonus. Cuando te preguntan sobre ti y tardas menos de un minuto, la impresión no es muy buena.

Claro, siempre detrás de la ética de honestidad y sin ser chocante. Las empresas también te descartan si te la das de gran cosa, pues las personas con esa actitud dificultan el trabajo en cuanto a supervisión y relaciones laborales.

Muestra interés

Aunque en realidad tú eres a quien hacen las preguntas, mostrarte interesado también demuestra cooperación de tu parte. Las empresas quieren a alguien comprometido, así que puedes preguntar cosas como “¿cuál es su modus operandi?” o, “¿en qué área se enfocan más?” (cosas particulares de la empresa).

Pero por favor evita preguntar sobre bonos, vacaciones, etc.

Cualquier cosa que te muestre verdaderamente interesado en la cultura empresarial es perfecto. No es tan difícil y durante la entrevista puedes ir evaluando tus dudas.

¿Qué debes evitar?

  • No mientas. Si adornas demasiado tus aptitudes, o ellos se darán cuenta o terminarás siendo un total fracaso.
  • Cuando te preguntes por tus debilidades o faltas, no digas que no tienes o cosas como “I’m too nice”. Otra vez: keep it real.
  • No uses lenguaje muy tibio. Palabras como quizás, a veces o posiblemente te hacen ver inseguro.
  • Nunca te excuses sobre tus fuck ups previas. Si te equivocaste en el pasado, no culpes a nadie sin necesidad. Acepta tus errores, esa es una cualidad muy valiosa hoy en día.

Si tomas todo esto en cuenta, tienes una alta probabilidad de recibir un correo después de esta poco usual conversación. O incluso si encontraron una opción distinta o mejor (shit happens), podrían ver en ti un potencial y recomendarte otra oferta. Me ha pasado, lo que significa que una buena impresión siempre queda.

La clave está en saber cómo venderte bien.

So good luck, unemployed people!