A veces es difícil asociar el twitter feed de Donald Trump con sus opiniones. La mayoría de sus tweets parecen reflexiones delirantes de un bully, pero ¿cómo hacemos para que se vean tan importantes como deberían ser?

Desde un principio, Trump y su equipo demostraron un uso de Twitter impecable desde en cuanto al alcance a la audiencia durante su campaña presidencial. La plataforma funcionó como una extensión más de su marca personal llena de balbuceos desenfrenados, acusaciones sin fundamentos, o sólo defensas incoherentes ante ataques que nadie le estaba haciendo. Básicamente, lo usó de la misma manera que lo usaría un adolescente que crea enemigos imaginarios para sentirse importante y popular. Sólo que a diferencia del adolescente promedio, Trump tuvo gente que le creyó.

Sus tweets cuadraron a la perfección con sus followers. Para ellos no eran demencias de un tipo que claramente no debería tener ninguna clase de posición de poder, sino reflexiones “frescas” y “reales” que hacían contraste con las del “típico político”, esas que pueden verse fabricadas en vez de espontáneas. Por qué alguien querría poner énfasis en la “frescura” de un tweet en vez de valorar más un plan de gobierno bien hecho, es un tema para otro artículo.

Como estrategia de marca personal es efectiva, y cualquier táctica de marketing o publicidad le recomendaría al cliente promedio que intenta hacerse popular ante un target promedio. Las cosas se empiezan a complicar cuando piensas “como comportamiento oficial del presidente de una nación, ¿deberíamos premiar ese comportamiento?”. Y bueno, en el mejor de los casos, es algo que deja mucho que desear.

Cuando representas a una nación, tus insomnes balbuceos de madrugada no deberían salir a las luz pública porque, quieras o no, ya no son balbuceos personales, sino los de un gobierno que representa oficialmente a millones de ciudadanos. No sé cuáles son las estadísticas oficiales de “Ciudadanos que quieren ser representados por balbuceos en Twitter”, pero supongo que es el mismo porcentaje de “Ciudadanos que piensan que las vacunas dan autismo y que la cienciología tiene alguna clase de mérito”.

Ahora la cuestión está en que el presidente electo entienda que sus publicaciones en Twitter deberían ser tratadas como publicaciones oficiales del presidente de Estados Unidos y empiece a modificar su discurso para que sea más acorde a su cargo. Good luck with that! Así que la siguiente mejor opción es al menos hacerlos ver como declaraciones oficiales por parte del presidente. Para eso, el programador Russell Neiss decidió hacer un bot.

@RealPressSecBot escanea la cuenta de @RealDonaldTrump cada 5 minutos y coloca todo lo que encuentra en el formato oficial de la Casa Blanca. Es una manera bastante fácil de hacer ver las declaraciones como las opiniones oficiales del presidente electo en vez de tweets comunes y silvestres. Neiss declaró que “[El bot] sólo está haciendo lo obvio, dándole a los tweets del presidente el tratamiento honorable que se merecen. La única payasada viene del contenido del tweet per se”.