Este año ha sido especial para United Airlines, y es que desde que empezó el 2017, la aerolínea estadounidense no ha hecho otra cosa que cagarla una y otra vez. Escándalo tras escándalo se ha vuelto bastante famosa, y obviamente no de buena manera. Lo que le llueve a la empresa son denuncias.

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La última puesta de torta, hasta ahora, fue que enviaron a una pana francesa de Nueva Jersey a San Francisco, cuando ella iba era para París. Te lo explicaré en tres partes.

PARTE UNO:

Ella tenía su boleto que decía París, Francia puerta X. Resulta ser que la aerolínea cambió la puerta de embarque de París, y lo avisó por los altavoces sólo en inglés, cabe acotar que la señora sólo habla francés. Uno puede no ser tan duro al momento de criticar a la empresa por eso, supongamos que se les puede perdonar ese pequeño detalle (aunque es lógico avisar también en francés si el destino es París, ¿no?). Pero eso no fue todo. Si se hubiese quedado hasta allí, uno podría echarle la culpa a la misma francesa por estar despistada.

PARTE DOS:

Le chequean el boleto a la señora al momento de abordar el avión y el escáner no indicó ningún problema. Luego, dentro del avión, al estar ocupado su puesto (lógicamente), ella pide ayuda a un asistente de vuelo, éste revisa su boleto y no le para al destino de la pana, lo que hace es reubicarla en un asiento vacío. Esto sí ya no se puede perdonar. Puede que anteriormente el escáner fallara, un error técnico, pero que un asistente de vuelo vea el boleto y no se dé cuenta, eso ya es otra cosa.

PARTE TRES:

Cuando ya tienen unas horas de vuelo, la francesa se da cuenta de que no van al viejo continente porque no han sobrevolado el mar. Pero ya es demasiado tarde y tiene que esperar para llegar a San Francisco. Una vez en tierra, ella hace su debido reclamo y tiene que esperar 11 horas a que el próximo vuelo la lleve a París, su destino original.

Si bien es cierto que la aerolínea al enterarse del inconveniente dijo que le reembolsarán el dinero de su pasaje, la señora tardó 28 horas en llegar a su destino, todo gracias a la negligencia del personal de la empresa.